Amaneceres

Que el amanecer le pille a una en el mar, surcando un estrecho, augura algún acontecimiento especial para el día que comienza, amén de ser en sí mismo, un acontecimiento.

Ayer sábado 9 de abril, di uno de esos sabrosos saltitos a Fuerteventura, para ir a contar a la Biblioteca Municipal de Puerto del Rosario. Entre el público vi a un señor, mayor, o digamos edad madura a la vez que indeterminada, que llamó mi atención. Estaba sentado bastante recto, brazos cruzados, mirada atenta, expresión un tanto seria... Cuando le miraba, yo no acababa de saber si estaba a gusto...

Al acabar la sesión, se acercó a mí, mirada grande, sonrisa amplia y serena, caminar lento, y me dijo: "Gracias por el regalo que me has hecho. Mañana es mi cumpleaños, cumplo 65 años, pero por dentro soy niño. Este ha sido mi regalo".

Sigo disfrutando del mío, de mi regalo. Y creo que me durará mucho.
Que dos personas que no se conocen se regalen un pedazo de felicidad, así... es saborear la parte mágica de la vida.

Somos capaces de lo mejor y de lo peor, tal es nuestra naturaleza. Elegimos. A cada momento, en cada instante, tenemos la oportunidad de elegir. Otra cosa es que no queramos hacernos cargo...

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